miércoles, 14 de octubre de 2009

¡¡¡Que no ni no, Sudáfrica, allá va Argentina!!!

El equipo de Diego Armando Maradona jugó con personalidad e inteligencia y se llevó de Montevideo el boleto para el Mundial del próximo año en tierras africanas. Fue una victoria histórica por 1 a 0 sobre Uruguay con gol de Mario Bolati, quien hacía instantes había ingresado al campo de juego. Juan Sebastián Verón fue la figura de una alineación que tuvo varios picos altos, fundamentalmente en su zona defensiva. En diciembre será el sorteo para la Copa del Mundo y allí se sabrán los tres rivales del grupo de la selección albiceleste.

Primero hay que saber sufrir para luego gozar. Y vaya que calza justo hoy esta frase. Porque hubo que transpirar y batallar mucho para conseguir el pasaje para la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010. Pero Argentina finalmente puede respirar tranquila y festejar su estadía en tierras africanas el próximo año. Había que verlos a Diego Armando Maradona y Carlos Salvador Bilardo, abrazándose, llorando y gritando toda la angustia contenida, luego de mil y un cruces dialécticos que hubo entre ellos. Se fundieron en un festejo como nunca lo hicieron, ni en el ´86 se los vio tan emocionados y llenos de bronca y resentimiento hacía la prensa. Entonces, habrá que concluir que la relación entre el 10 y el Doctor es como un matrimonio, de esos que tienen muchos problemas pero que en el fondo se tienen un aprecio mutuo y profundo. La selección albiceleste tuvo que transitar por un camino lleno de espinas para llegar a su objetivo. Pero, finalmente, lo logró. Y hoy, Diego planteó el partido más inteligente de su gestión, poniendo en cancha un equipo compacto, corto entre líneas y que fue inteligente para jugar con los dos resultados que tenía a su favor. Casi no atacó Argentina, podríamos decir que el gol de Bolati fue su única llegada profunda en todo el encuentro. Sin embargo, mostró atributos para llevarse el triunfo por ser segura en defensa y manejar el balón con corrección hasta tres cuartos, con el cerebro de Juan Sebastián Verón como abanderado y puesto en función del equipo.
Como bien lo dijo Verón luego del triunfo, no se debe festejar este pasaje a Sudáfrica, pero si hay que desahogarse por tanta angustia contenida. Todavía en el campo de juego, el capitán de Estudiantes de La Plata declaró lo siguiente: "Todo esta mal en la Selección y no podemos festejar esta clasificación. Hay que mejorar para que podamos divertirnos dentro de una cancha y no sufrir los partidos". Contundente, sensato, líder sincero y franco de la Argentina. Esta histórica victoria frente a Uruguay en el Centenario no puede meter bajo la alfombra tantas cosas mal hechas durante este proceso. Empezando por los dirigentes, siguiendo por el manager y cuerpo técnico y terminando en los jugadores. Habrá que barajar y dar de nuevo. Maradona fue muy irrespetuoso en la Conferencia de Prensa post partido ante los uruguayos, usando términos por demás descomedidos y desubicados. Tomó como rival al periodismo y no hizo casi ninguna autocrítica sobre sus inmensos errores como técnico del seleccionado argentino. Se ruega desde aquí que sus palabras hayan sido producto del desahogo, la euforia y la calentura, sino lo de Diego es inentendible... Más allá de que hoy haya logrado su máximo logro desde que se calzó el buzo albiceleste.
Entrando en la crónica y el análisis exhaustivo del juego, Maradona colocó un claro 4-4-2, con cuatro centrales en la última línea: Otamendi, Demichelis, Schiavi y Heinze. En ese orden se plantaron atrás, y más allá de algún descuido del Flaco de Newell´s, todos respondieron con acierto, fundamentalmente Demichelis, de gran partido en el Centenario. En el medio fue muy bueno lo de Javier Mascherano, retornando al nivel que lo llevó a ser el capitán de la selección. Lo de Verón ya se dijo, claro para manejar los tiempos, sabio para jugar en corto y entretener el balón ante la desesperación de Uruguay y clave para que el equipo se defienda con la pelota. Hasta tuvo tiempo de intervenir en el gol La Brujita, porque el balón le cayó a él luego de un tiro libre, le pegó al arco, rebote en un jugador charrúa y la pelota le quedó mansita y servida para que Mario Bolati acomodara su píe y con toda su elegancia la ponga abajo, pegada al palo izquierdo del arquero Néstor Muslera.
El partido se jugó sin arcos, todo fue disputado a dientes apretados en el medio y hubo mucho resguardo defensivo de parte de los dos seleccionados, jugando en Montevideo ambos, pero con una oreja y media en Santiago, donde Chile le dio una mano a los dos y venció a Ecuador por 1 a 0 (con gol de Humberto Suazo, que fue el goleador exclusivo de las Eliminatorias con 10 tantos). El juego fue deslucido, malo, chato. Pero Argentina mostró carácter y personalidad para imponerse en la lucha del Río de La Plata y llevarse su boleto a la Copa Mundial. No fue bueno lo de Lionel Messi (nuevamente, y van...) y lo de Gonzalo Higuaín fue aceptable solo en los primeros minutos. Sin embargo, hoy se jugaba en el Centenario la clasificación y el plan de Diego fue hacer que el partido no se juegue, se luche. Uruguay, lejos de ser un equipo con luces, solo apretó levemente en los primeros minutos del primer tiempo. Luego, cero. ¡¡¡Nada!!! Ni Diego Forlán, ni Luís Suárez, ni ninguno aportó claridad al fútbol charrúa. Nunca hubo sensación de que Argentina podía perder el partido. Y eso se debió al planteo argentino, pero también a la inoperancia uruguaya, a la cual le pesó la responsabilidad de lograr un triunfo para ir directo a Sudáfrica.
Volviendo al comienzo y al abrazo Maradona-Bilardo, que esa unión que se vio en ese festejo se traslade al trabajo diario. Que el manager y el DT no tengan más cruces y que a partir de ahora se tenga el objetivo bien claro: planificar e idear un grupo laboral que sepa llevar a la Argentina a jugar mejor, a ser ordenada y que tenga aspiraciones de lograr el Campeonato del Mundo de 2010. La clasificación ya la tenemos, el orden, la prolijidad y las ideas sensatas aún están muy lejos. Habrá tiempo de elaborar los elementos que nos lleven por esos caminos de gloria que se aspiran lograr. Ojalá que a partir de este triunfo se produzca una refundación de este ciclo celeste y blanco, que sea el punto de partida para mejorar todo lo mal que se hizo hasta ahora. Ya se habla de sumar al cuerpo técnico a Antonio Mohamed, Fernando Gamboa y el tan reclamado por Maradona: Oscar Ruggeri. Si es para sumar, serán bienvenidos. Otra cosa, fuimos el equipo número 22 en clasificar a Sudáfrica, cifra (el loco en la quiniela) que simboliza la locura que se vivió en los festejos de la delegación del equipo argentino. Que esa bronca desmedida de Maradona y todo el plantel sirva para que se unan en búsqueda de un objetivo común. Así como lo hizo aquel equipo de México 1986, logrando el título mundial. Que se repita el próximo año...
Mientras tanto, Uruguay deberá jugar el repechaje ante Costa Rica (hoy clasificó directo Honduras y Los Ticos disputarán la repesca ante los charrúas), el 14 y 18 de noviembre. Tarea para los de la otra orilla... Nosotros, los argentinos, ya podemos ir viendo hospedajes para el Campeonato del Mundo, porque más allá de haber sufrido hasta la última fecha, jugaremos el Mundial. ¡¡¡Que no ni no, Sudáfrica, allá va Argentina!!!


El uno por uno de la Selección Argentina:

Sergio Romero (6): A pesar de que Uruguay no llevó casi nunca peligro a su valla, se mostró seguro en los centros que cayeron a su área. En su debe quedan varios saques malos con los píes.
Nicolás Otamendi (6): Excelente en el anticipo y en cerrar su lateral. Muchas veces termino cerrándose mucho y dejaba algún hueco en su punta. Sin embargo, cumplió en una función que no es la suya. Con la pelota en los pies le costó bastante.
Martín Demichelis (8): El punto más alto de la defensa. Seguro de arriba y de abajo. Rápido y con carácter para afrontar los cruces y cada centro aéreo. Fue el primer marcador central, y una garantía para todos.
Rolando Schiavi (6): Jugó de segundo central, hecho que no lo favoreció mucho. No ha transitado mucho en su carrera ese sitio. Tuvo un error puntual en una salida que pudo costar un gol en contra. Remate débil, contención de Romero y respiró aliviado El Flaco. Exceptuando esa jugada puntual, su rendimiento fue bueno e importante en la fricción, tanto por abajo como por vía aérea.
Gabriel Heinze (7): Tantas veces criticado, hoy el Gringo jugó con temperamento y cerró su lateral con candado. Además tuvo tiempo para proyectarse algunas veces en ataque de manera correcta.
Jonás Gutiérrez (5): No fue claro nunca con la pelota en los píes, pero aporto lucha y despliegue en mitad de cancha.
Javier Mascherano (7): Volvió el Jefecito. Quitó mucho en el medio, volvió a comerle los talones a los rivales y jugó el balón con mucha prolijidad.
Juan Sebastián Verón (8) (Figura): Manejó los hilos del equipo. Simple y llanamente eso. Se jugó al ritmo que el quiso. Generalmente tocó mucho en corto y se hizo patrón como lo hace en Estudiantes. Luego, fuera de la cancha, también fue la figura de la noche, cantó la justa sobre la situación de la Selección Argentina: hay que trabajar mucho y hacer cambios profundos para intentar el tercer Campeonato del Mundo de mayores del fútbol argentino.







Angel Di María (6): Arrancó muchas jugadas de manera sobresaliente y las terminó muy mal. Pero mostró despliegue y carácter para pedir el balón siempre y encarar, muchas veces a ciegas, a la dura defensa uruguaya.
Lionel Messi (4): Nuevamente perdido en ofensiva y sin mostrar una pizca siquiera de rebeldía. Parece increíble verlo deambulando por la cancha cuando juega para Argentina. Hoy el entrenador no planteó un partido que le calce a su juego. Sin embargo, él no hizo mucho como para engancharse en el juego aguerrido que mostró el seleccionado.
Gonzalo Higuaín (5): Jugó de espaldas al arco y eso no le permitió tener el tiro franco de frente. No pateó con peligro a la valla uruguaya nunca, pero fue importante para aguantar el balón en los primeros minutos del primer tiempo, cuando Uruguay intentó un débil hostigamiento sobre el marco de Romero.

Ingresaron:
Luciano Monzón (5): Jugó los últimos quince minutos por Di María. Cumplió.
Carlos Tévez (6): Aguantó la pelota y se mostró participativo en ataque. En lo poco que jugó, mostró más ganas que el insulso Pulga Messi.
Mario Bolati (7): Convirtió el gol de este histórico triunfo con una definición digna de su manual, con elegancia y toque fino. El rubio volante de Huracán es una variante de lujo para el mediocampo argentino.


Redacción y puntajes: Claudio Darío Aimar
e-mail : caiaimardario@hotmail.com
Mi blog: www.explosiondeportiva.blogspot.com

1 comentario:

  1. Juan Ignacio Barragán15 de octubre de 2009, 7:42

    Totalmente de acuerdo con lo dicho en la nota. Lo positivo y lo único que rescato de esta selección es que por primera vez se planteo correctamente un partido, está claro que para el mundial esto no sirve, pero hay que pensar que era una instancia definitiva y complicada, donde por primera vez, un planteo argentino, de esta selección de Maradona, es correcto.
    En el futuro no se que pensar, está claro que argentina no juega a nada, se ve que son muchos los problemas, hay que ponerse serios y tirar todos para el mismo lado, creo todos queremos ganar el mundial!!!!
    Lo banco al Diego, como jugador no creo exista uno como él. Como técnico está claro que le falta, es hora de darle lo que pide, y ver si se complementan un poco para mejorar esto. Y fundamental como en la nota dice, antes de todo hay que tener autocrítica, esta más que claro que con el juego “que no existe”, y de la forma que clasificamos, hay cosas que se hicieron mal. Por eso creo que “el Diego” estuvo muy desubicado en sus palabras y su forma de expresar tanto resentimiento. No esta bien meter a todos en la misma bolsa, la mayoría no solo los periodistas planteamos una critica constructiva hacia esta selección.

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